La artritis
reumatoide (AR) es una enfermedad crónica, es una forma común de artritis que
causa inflamación en el revestimiento de las articulaciones, causando calor,
reducción en el rango de movimiento, hinchazón y dolor en la articulación. La
AR tiende a persistir durante muchos años, suele afectar diferentes
articulaciones del cuerpo y puede causar daños en cartílagos, huesos, tendones
y ligamentos de las articulaciones.
Una manera de
distinguir la AR de otros tipos de artritis es por el patrón de las
articulaciones afectadas
. La causa de la AR se desconoce.
Una posibilidad es la infección persistente de las estructuras
articulares o la retención de los productos microbianos en los tejidos
sinoviales, que genera una respuesta inflamatoria crónica.
En la artritis reumatoide, la sinovial se inflama y produce un
exceso de fluidos, luego el cartílago se vuelve tieso y agujereado
Las manifestaciones
de la AR se inician con la localización de los leucocitos en el liquido
sinovial, que cuando son activados producen el dolor y la inflamación.
Estos linfocitos producen mediadores
proteicos (citoquinas) que inician la inflamación, atraen otras células
inmunológicas al sitio, activan células resistentes y causan un exceso en la
producción del liquido sinovial.Diagnostico
No hay un examen que
pueda determinar con certeza si tiene o no AR.
Dos pruebas de
laboratorio que a menudo ayudan en el diagnóstico son:
Factor reumatoideo: un análisis de sangre
que mide la cantidad de anticuerpo del factor reumatoideo en la sangre.
Anticuerpos antipéptidos
cíclicos citrulinados (anti-PCC)
Otros
exámenes que se pueden hacer abarcan:
Conteo sanguíneo completo: Un hemograma o
conteo sanguíneo completo (CSC) mide lo siguiente:
La cantidad de glóbulos rojos La cantidad de glóbulos blanco .
La cantidad total de hemoglobina en la sangre
La fracción de la
sangre compuesta de glóbulos rojos.TRATAMIENTO
Medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad.
El metotrexato (Rheumatrex) es el DMARD más
comúnmente utilizado para la artritis reumatoidea.
La leflunomida (Arava) y la hidroxicloroquina también se pueden
utilizar.
La sulfasalazina es un
antinflamatorio que a menudo se combina con metotrexato e hidroxicloroquina (terapia
triple).
Estos
fármacos pueden tener efectos secundarios serios, así que se necesitan exámenes
de sangre frecuentes cuando los esté tomando.
Medicamentos antinflamatorios: incluyen ácido
acetilsalicílico (aspirin) y
antinflamatorios no esteroides (AINE), como ibuprofeno y naproxeno.
Corticosteroides: estos medicamentos funcionan bien para reducir la hinchazón e
inflamación articular, pero pueden tener efectos secundarios a largo plazo. Por
lo tanto, se deben tomar sólo por un corto tiempo y en dosis bajas cuando sea
posible.
Agentes biológicos: estos fármacos están
diseñados para afectar partes del sistema inmunitario que juegan un papel en el
proceso patológico de la artritis reumatoidea.
CIRUGÍA
Se puede necesitar
cirugía para corregir las articulaciones que sufrieron daño grave. La cirugía
puede incluir:
Extirpación del
revestimiento articular (sinovectomía).
Artroplastia total en
casos extremos; puede incluir artroplastia total de rodilla, artroplastia
de cadera, artroplastia del tobillo, artroplastia del hombro y otras.
FISIOTERAPIA
Los ejercicios de
rango o amplitud de movimiento y los programas indicados por un fisioterapeuta
pueden retardar la pérdida de la función articular y ayudar a mantener los
músculos fuertes.
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